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miércoles, 15 de febrero de 2012

PLAYA DEL SILENCIO O "GAVIERU"


La Playa del Silencio, también conocida como El Gavieru, está situada en la parroquia de Cudillero, Asturias, España.


Es una playa paradisíaca a la que todavía no ha llegado la masificación. Tal es así que hasta hace diez años era frecuentada por personas que practicaban el nudismo. Pero en los últimos años parece que se invirtiera la situación, pues en los mejores días de verano puede estar abarrotado de coches aparcados durante todo el camino de acceso a la playa. Quizás una de las razones de esta tendencia esté en el fomento que se realiza desde el Principado de Asturias para mejorar los accesos a las playas. Sobre todo tras la aprobación del Plan de Ordenación del Litoral Asturiano (POLA) por parte de la Administración de esta Comunidad Autónoma, que contempla la realización de una serie de infraestructuras en este sentido: sendas costeras, aparcamientos, miradores, etc.

Para llegar a la playa hay que ir al pueblo de Castañeras en el concejo de Cudillero. La playa es de cantos rodados y en la parte derecha se puede ver una montaña con una parte de acantilado. Debido a la claridad de sus aguas se puede practicar el submarinismo o pesca submarina, actividad que para practicarla precisa de la correspondiente licencia del Principado de Asturias, en aras de preservar la riqueza de los ecosistemas de la que hace gala la mayor parte de la costa asturiana.




martes, 29 de noviembre de 2011

PLAYA Y CUEVA DE COBIJERU

Hay un lugar en el que la geología juega a las contradicciones, hay una playa pero no da al mar y hay una cueva que sí desemboca en el mar.
 
La playa de "Cobijeru", o de "Las Acacias", se encuentra en las proximidaddes del pueblo de Buelna, en el Oriente Asturiano, a mitad de camino entre San Vicente de la Barquera y Llanes, en la carretera nacional que une Cantabria con Asturias. Aunque parezca mentira, no hay que andar más que unos 10 o 15 minutos desde el pueblo para acceder a la playa.

 

Lo roca caliza que ha dado lugar a esta maravilla, se originó en la Era Primaria, en el Período Carbonífero hace más de 300 millones de años. Sin embargo, no es el origen de la roca, sino los procesos sufridos lo que convierte a este "Ambiental-Hito" en un un lugar de ensueño.

 

La acción conjunta de las aguas de lluvia infiltrándose y disolviendo la caliza por grietas, pasadizos y galerías y de las olas del mar penetrando por el otro lado de esas grietas y galerías, ensanchándolas y tiñéndolas de colores gracias a la accion de las algas microscópicas, ha dado lugar a unas preciosas formaciones que tendremos que observar detenidamente, dentro y fuera de la cueva.

 
La playa es en realidad una dolina, cuyo fondo se comunica con el mar a través de una pequeña cueva y de algunas grietas y planos de estratificación ampliados por la erosión. La distribución de la arena y los cantos, en semicírculo, nos informa de la refracción que sufren las olas cuando consiguen llegar hasta ella.

 
La zona de carst más próxima a la playa y otras que se encuentran en las inmediaciones, son ricas en conductos que comunican con el mar. Los mejores bufaderos de esta costa no se encuentran aquí, sino a unos pocos kilómetros, sin embargo, estos huecos presentan formas caprichosas de una gran belleza.

La cueva que da nombre a la playa, se nos aparece como una humilde entrada en la ladera que une la playa con la costa por el Este. Nada hace presagiar que a pocos metros de la entrada una sinfonía de colores aparecerá ante nuestros ojos.

 
La razón es que la cueva está claramente dividida en tres tramos de apenas 50 metros cada uno. El primero, a la entrada, carece prácticamente de interés, ya que corresponde a una galería vieja y erosionada por la que apenas circula ya el agua y, por tanto posee pocas formaciones.

 
El segundo tramo corresponde a una típica galería de un carst activo, por el que se filtra el agua dando lugar a formaciones típicas: estalactitas, estalagmitas, gours, etc. Es una zona interesantísima y que, curiosamente, apenas ha sufrido efectos del vandalismo habitual en las cuevas de tan fácil acceso. (queremos soñar con que siga siendo así..).

 
El tramo final es el mas espectacular desde el punto de vista de un no experto en Geología. La cueva se abre al mar, generalmente encrespado, como corresponde a un acantilado que da al mar Cantábrico. La desembocadura de la cueva es una sala en la que las formaciones geológicas típicas del carst, a causa de las algas microscópicas y de las sustancias minerales, aparecen teñidas de colores inimaginables entre los que predominan el verde, el rojo, el amarillo...

Los charcos que deja la marea reflejan el techo de la cueva produciendo la sensación de que la cueva se prolongara por el fondo del mar.


Aunque la belleza del lugar nos haga olvidarlo, desde el punto de vista biológico también hay mucho que decir, tanto en la superficie (prados donde pasta el ganado y landas atlánticas de brezo y tojo), como en el interior de las cuevas que dan lugar al mar, donde habitan una flora y una fauna típicas de roquedos muy batidos y entre la que hemos podido ver hasta unos buenos percebes. 

viernes, 25 de noviembre de 2011

PLAYA DE GULPIYURI

La playa de Gulpiyuri entre las 9 mejores playas secretas de España según una encuesta de Skyscanner

A resguardo de las olas, alejada del mar abierto, entre inmensas peñas que la guardan como un cerco natural, se asoma la Playa de Gulpiyuri.
En la costa llanisca, cercana a la población de Naves, se encuentra una diminuta playa ajena a la batida de las olas en su orilla y desde la que no se ve el mar. La Playa de Gulpiyuri es una impresionante curiosidad paisajística. De forma ovalada, diminuta en comparación con otras playas vecinas, cercada por grandes formaciones rocosas que la protegen de vientos, la pequeña cala es en realidad una dolina tallada sobre la roca caliza por el obstinado mar Cantábrico.
Situada tierra adentro, a unos 100 metros de la costa, está unida al mar abierto por una caverna sometida al capricho de las mareas. En ocasiones, la playa es sólo un arenal por donde el agua apenas asoma. En otras, cuando el mar está en su punto álgido y la pleamar comienza a colarse sigilosamente por la oquedad natural esculpida en la roca, la playa adquiere una tonalidad distinta y se convierte en una piscina natural de exótica belleza.
Declarada Monumento Natural, se accede a ella caminando a través de verdes praderías. Colarse en esta playa es descubrir que el mar tiene sus propios enigmas. La sorprendente Playa de Gulpiyuri y el paisaje que la enmarca pueden ser un buen lugar para comenzar a descubrir todo los secretos que esconde el turismo rural.
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